Rossini / Liszt / Berlioz / Tjeknavorian: Orquesta Sinfónica de Milán

Sobre el espectáculo

«Agitado, no mezclado». Con estas emblemáticas palabras, James Bond bautiza el cóctel Martini, un elixir atemporal. Juntos, sus elementos crean una mezcla armoniosa que evoca tranquilidad en quienes lo degustan. La ginebra forma el «cuerpo» de la bebida, que recuerda al Segundo concierto para piano y orquesta de Liszt. El vermú, similar a una obertura de Rossini como Semiramide, establece la base con su presencia aromática. La ralladura de limón añade la frescura juvenil que se encuentra en intérpretes como Kiron Atom Tellian al piano y Emmanuel Tjeknavorian en el podio, una nota picante y vigorizante. Por último, la indispensable aceituna, que actúa como base, como la Sinfonía fantástica de Berlioz, lo une todo. Esta pieza sigue siendo importante para la Orchestra Sinfonica di Milano, ya que fue la sinfonía inaugural que interpretaron en 1993.

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