Brahms, Réquiem en la catedral de San Esteban
Sobre el espectáculo
Disfrute del famoso Réquiem alemán de Johannes Brahms en la catedral de San Esteban, una obra extraordinaria creada no como música fúnebre, sino para consolar a quienes «sufren dolor».
A pesar de su título, el Réquiem alemán no es música fúnebre en el sentido tradicional. Su esencia reside en consolar a los afligidos, más que en centrarse en el descanso eterno de los difuntos. Esta obra, destinada a los vivos, refleja las emociones personales del compositor y la selección de textos, influenciados por la reciente pérdida de su madre.
El crítico musical Eduard Hanslick, a menudo difícil de impresionar, elogió el Réquiem alemán de Brahms, declarando que no tenía parangón desde la Misa en si menor de Bach y la Missa solemnis de Beethoven. Esta aclamación supuso el gran salto adelante de Brahms, y el Réquiem se convirtió en su pieza más célebre.
Alois Glaßner dirige con maestría la Sinfonietta y el Coro de Cámara de la mdw, junto con el Coro de Cámara de la Universidad de Música Franz Liszt de Weimar, logrando notables hazañas musicales. Su repertorio es muy variado e incluye al menos una pieza a capella y una obra coral‐orquestal, como El Mesías de Händel, cada año académico.