Orquesta Nacional de Bélgica, Schønwandt y Widmann
Bruselas, Palais des Beaux‐Arts — Henry le Boeuf Hall
Sobre el espectáculo
Mozart piensa con libertad, Berlioz piensa de forma teatral, Beethoven piensa de forma radical. Escuchaban de manera diferente, pensaban con mayor profundidad y reescribieron las reglas de su época. En su Quinto Concierto para violín, Mozart da voz a la libertad. El violín no suena ni solemne ni formal, sino ensoñador y audaz, como si la música se inventara a sí misma en el momento. Aquí, la belleza no es mero adorno, sino imaginación en movimiento —llena de humor, sorpresa y curiosidad cosmopolita—, coronada por el famoso episodio «turco». Con Beethoven, esta libertad se convierte en una necesidad. Dos acordes intransigentes en la «Eroica» abren de par en par la puerta a algo completamente nuevo. Ya no se trata de música para salones o cortes, sino de una declaración personal, impulsada por la tensión, el conflicto, el dinamismo y la ambición. El romanticismo comienza aquí no como un estilo, sino como una actitud. Y luego está Hector Berlioz, el visionario que comprendió que la música también puede ser teatro y color. En «Béatrice et Bénédict», su impulso por dejar que la orquesta se exprese a través de contrastes y emociones indomables ya está plenamente presente. Bajo la batuta de Michael Schønwandt y con la participación de la violinista de renombre internacional Carolin Widmann, este concierto rinde homenaje a compositores que no siguieron a su época, sino que la lideraron.
Dirección
Palais des Beaux‐Arts, Rue Ravenstein 23, Bruselas, Bélgica — Google Maps