Orquesta Nacional de Bélgica, Schønwandt y Kolesnikov
Bruselas, Palais des Beaux‐Arts — Henry le Boeuf Hall
Sobre el espectáculo
El amor como fuerza motriz —y como fuerza peligrosa—: ese es el tema central de esta «Sinfonía del viernes». Tras un lamento suave y onírico de Paul Dukas, un homenaje al genio de Debussy, la atención se centra en el Segundo concierto para piano de Camille Saint‐Saëns. Brillante, incisivo y juguetónamente libre, permite que el piano resplandezca entre el virtuosismo y la ironía. Pavel Kolesnikov, artista residente en Bozar, brilla en esta obra con una energía elegante y nerviosa y una espontaneidad refinada. La velada se sumerge entonces en el mundo visionario de la Sinfonía fantástica de Berlioz. Una obra confesional y rebelde, nacida de la pasión devoradora del compositor por la actriz Harriet Smithson, que traza el descenso del sueño romántico hacia la obsesión, la alucinación y la pesadilla. El famoso motivo de la «idée fixe» recorre todos los movimientos, transportando al oyente desde salones de baile resplandecientes a campos solitarios, desde la Marcha al cadalso hasta un vertiginoso sabat de brujas. Bajo la magistral batuta de Michael Schønwandt, la sinfonía despliega todo su verdadero poder: radical, intransigente y aún peligrosamente viva.
Dirección
Palais des Beaux‐Arts, Rue Ravenstein 23, Bruselas, Bélgica — Google Maps