Orquesta Nacional de Bélgica, Aadland y Lozakovich
Bruselas, Palais des Beaux‐Arts — Henry le Boeuf Hall
Sobre el espectáculo
De Beethoven nunca uno se cansa. En su Concierto para violín, el compositor da rienda suelta a una nota heroica: de gran envergadura, de espíritu abierto e impulsada por un idealismo profundamente humano. Sin embargo, en medio de estos gestos audaces se encuentra un momento de quietud absoluta. El segundo movimiento se desarrolla como una elegía de rara belleza: íntima, reconfortante e infinitamente lírica. Daniel Lozakovich deja que el violín hable con una intensidad natural que nunca resulta forzada: de tono claro y cálido en su esencia. No es casualidad que los solistas describan este concierto como una obra a la que desean volver una y otra vez. Esta música parece transportarnos a otro mundo. Mendelssohn, por su parte, se embarca en un viaje que le lleva hacia el norte. Su Tercera sinfonía, la «Escocesa», se inspiró en las impresiones de paisajes envueltos en niebla, ruinas antiguas y costas escarpadas. Los cuatro movimientos fluyen a la perfección entre sí, formando un camino continuo a través de un mundo sonoro en el que se entrelazan la melancolía, el recuerdo y la energía danzante. Bajo la batuta de Eivind Aadland, el concierto de Beethoven y la sinfonía de Mendelssohn se convierten no en meras ilustraciones, sino en historias musicales vividas y narradas con viveza.
Dirección
Palais des Beaux‐Arts, Rue Ravenstein 23, Bruselas, Bélgica — Google Maps